En cuatro años, la mayoría de los activos globales estarán en la cadena. No solo criptomonedas, sino también acciones, bonos, fondos, materias primas, mercados enteros. Se liquidarán en segundos, funcionarán 24/7 y se conectarán a través de estándares de Chainlink. DeFi se fusionará con TradFi. Los reguladores monitorearán a través de pruebas, no de informes. Y la infraestructura financiera del mundo funcionará con datos verificables en lugar de confianza intermediada. La transformación no ocurrirá de la noche a la mañana, pero ya está en marcha. Y Chainlink está construyendo las vías.