Todo esto se debe a las bendiciones que trae la alta ciudad. No te dejes engañar por los bajos ingresos, ¡los precios han subido! No te dejes engañar por las pocas exportaciones, ¡las fábricas también pueden no abrirse! No te dejes engañar por la mala calidad de vida de la gente, ¡la confianza nacional ha crecido! No te dejes engañar por la falta de inteligencia de la gente, ¡la tasa de apoyo al primer ministro ha aumentado!