La verdadera percepción que se puede obtener de la recaudación de 15 mil millones de dólares de a16z es la certeza de que sin criptomonedas, la IA se enfrenta a límites. La arquitectura ganadora se sitúa en la intersección donde se pueden validar, valorar y gestionar datos, modelos y agentes. El futuro de la tecnología de próxima generación depende de una arquitectura que combine capacidades cognitivas y seguridad criptográfica. La pregunta de DeAI es simple.