Cuán bien utilizas los LLM en tu flujo de trabajo como desarrollador y auditor es directamente proporcional a tu capacidad para descomponer requisitos complejos en partes pequeñas, autónomas, bien definidas y articular su orquestación de manera clara. Este conjunto exacto de propiedades ha sido la marca de un desarrollador fuerte durante décadas. Si hay alguna habilidad que quieras desarrollar, es la de pensar con claridad.