La razón por la que la RAM se ha vuelto cuatro veces más cara es que se compró una gran cantidad de RAM que aún no se ha producido con dinero inexistente para ser instalada en GPUs que tampoco se han producido, con el fin de colocarlas en centros de datos que aún no se han construido, alimentados por una infraestructura que puede que nunca aparezca, para satisfacer una demanda que en realidad no existe y obtener un beneficio que es matemáticamente imposible.