Incluso al pensarlo de nuevo, creo que esta mentalidad es la base del éxito en la inversión. Normalmente, no solo envidiamos los jackpots de los demás, sino que también tratamos de seguir a aquellos que parecen ser un poco mejores que nosotros. Sin embargo, cada uno tiene sus propias circunstancias, personalidades, flujos de efectivo, conocimientos, información y pensamientos que son completamente diferentes. Es decir, si no tenemos una velocidad y dirección que se ajusten a nuestros propios criterios, creo que la probabilidad de fracaso aumenta exponencialmente. Dado que todos somos diferentes, debemos concentrarnos en nuestro propio camino y avanzar de manera constante a nuestro propio ritmo.