El mensaje anti-hombre y anti-relaciones está tan profundamente arraigado en nuestra cultura que apenas nos sorprende. La publicidad no solo se trata de vender productos; es una herramienta poderosa para moldear las normas y opiniones sociales. Hoy, esa influencia se utiliza para alimentar el resentimiento entre los sexos, alentando particularmente a las mujeres a ver a los hombres como "el problema" y desechables. ¿Podemos promover el amor y la unidad en su lugar? Nuevo de mi parte para @Evie_Magazine: