El pueblo iraní está luchando por su futuro. Al ignorar sus justas demandas, el régimen muestra su verdadero rostro. Las imágenes de Teherán revelan una respuesta desproporcionada y contundente por parte de las fuerzas de seguridad. Cualquier violencia contra manifestantes pacíficos es inaceptable. Cerrar el internet mientras se suprimen violentamente las protestas expone a un régimen que teme a su propio pueblo.