La desbancarización es real, y la administración Trump está abordándola de frente, dice @SBA_Kelly. Ha enviado más de 5,000 cartas a prestamistas ordenando el fin de las prácticas de desbancarización politizadas y dirigiéndolos a reintegrar a los clientes calificados que fueron denegados servicios. La práctica comenzó durante la administración Obama bajo la Operación Choke Point y se intensificó durante la administración Biden, dice ella. "Serías penalizado como entidad regulada si proporcionabas servicios bancarios a todo, desde cristianos hasta pro-vida, lo que sea", dice ella. Servir a grupos políticamente desfavorecidos se convirtió en una responsabilidad regulatoria: "La OCC o la Fed podrían degradarte y requerir más capital, poniendo costos reales en el sistema bancario y desalentando a los clientes a ser bancarizados", dice ella.