Cuando puedas, nunca arriesgues capital valioso. Nunca. Hoy tuviste un ejemplo perfecto de esto: el mercado no te debe nada, no está obligado a darte oportunidades cuando tú las quieres. Por eso, la primera habilidad real de un trader no es ganar dinero — no es perderlo. Aquellos que se toman este trabajo en serio tienen oportunidades delante de ellos todos los días, todas las semanas, todos los meses. No estás compitiendo contra el tiempo. No estás compitiendo contra nadie. Si hoy no está claro, si no es favorable... mantente al margen. Cerrar 100 operaciones en punto de equilibrio no es una derrota. Es una demostración de control. Es disciplina. Es protección de capital. Es respeto por tu trabajo. Muchos no entienden esto porque piensan como apostadores: siempre quieren 'ganar algo', sentir la adrenalina, sentirse en acción. Pero el trader profesional piensa de la manera opuesta: No busca ganancias. Evita pérdidas. Porque si evitas pérdidas, las ganancias vienen naturalmente cuando el contexto es el adecuado. Cada parada innecesaria que evitas hoy es capital que tendrás mañana para aprovechar la verdadera oportunidad cuando llegue. Cada operación forzada que no haces es una trampa menos en la que caer. Esta es la verdadera ventaja: saber cómo mantenerse firme, saber cómo cerrar en cero, saber cómo proteger tu capital, saber cómo esperar. Porque en este negocio, no es el que gana más hoy quien gana, es el que sigue aquí en 5, 10, 20 años....