Este coche se niega a rendirse. Un hombre de 82 años en Nueva Zelanda ha recorrido más de 2 millones de kilómetros en su Toyota Corolla de 1993 utilizando el motor y la transmisión originales. Décadas de mantenimiento meticuloso—revisado cada dos semanas—lo mantuvieron funcionando mucho más allá de la vida útil de la mayoría de los coches.