Se espera que el nuevo centro de datos de Microsoft extraiga 2.8 millones de galones de agua del lago Michigan cada día para enfriar sus servidores, suficiente para abastecer a miles de hogares, lo que ha provocado reacciones en contra sobre si la expansión de la infraestructura tecnológica debería hacerse a expensas de uno de los recursos de agua dulce más grandes del mundo.