Este año importa. 2026 es el año en que la IA deja de ser una herramienta y se convierte en un empleado digital. La economía está creciendo rápidamente. Las ganancias y márgenes están en récords. Los mercados están cerca de máximos históricos. Y por primera vez en la historia, ese crecimiento está ocurriendo sin la creación de empleo. La IA no solo automatiza tareas, sino que corta la dependencia del capital en el trabajo. El capital todavía utiliza trabajadores, pero ya no los necesita para crecer. Ese cambio lo cambia todo: empleos, salarios, ahorros, política y lo que realmente almacena valor en una economía post-laboral. Escribí un análisis profundo sobre por qué este momento es el punto de fractura y por qué Bitcoin emerge no como una rebelión, sino como la arquitectura del futuro donde la IA compite. 👉 La Fractura de la Confianza en el Capitalismo