Hoy regresé al Refugio de Animales de Downey y me senté con el Sargento Vega y el gerente de la instalación, Joe. Después de todo, acordaron liberar al Pastor Alemán que habían nombrado Sherman en mi cuidado. Estoy profundamente agradecido a todos los que hablaron, compartieron su historia y mostraron compasión cuando más importaba. Gracias a ese apoyo, Sherman ya no es solo un número en la puerta de un kennel... finalmente es libre. A partir de este día, Sherman tiene la vida que siempre ha merecido.