Algunos proyectos de blockchain manejan tres o cuatro proveedores de datos diferentes. Uno para rellenos históricos. Uno para streaming en tiempo real. Uno para saldos de tokens. Otro para KPIs avanzados. Esa fragmentación crea deuda técnica, riesgo de proveedores y dolores de cabeza en la integración que ralentizan todo. Horizon consolida todo en un solo protocolo. Subgráficas para APIs personalizadas. Subflujos para pipelines en tiempo real. API de tokens para saldos y transferencias. Amp para cumplimiento y verificabilidad. La misma infraestructura. La misma red. No más soluciones pegadas con cinta.