🇻🇪🇺🇸 MACHADO DEDICA SU NOBEL A TRUMP - SIMBOLISMO CON UN TEMPORIZADOR Esto ya no es sutil. María Corina Machado dice que dedicó su Premio Nobel de la Paz a Donald Trump en el momento en que lo ganó. No después de la operación. No retroactivamente. El mismo día en que se anunció el premio - 10 de octubre - habló directamente con Trump. Ese momento importa. Ella está enmarcando a Trump no como un ejecutor en la etapa final, sino como parte del arco moral que llevó hasta aquí. El 3 de enero, dice, será recordado como "el día en que la justicia derrotó a una tiranía." Eso no es adulación. Eso es una transferencia de legitimidad en progreso. Importante advertencia: los Premios Nobel no son transferibles. Todos lo saben. Machado también. Cuando dice que quiere "darlo" o "compartirlo," está hablando de política, no de protocolo. Símbolos, no estatutos. El contexto agudiza el mensaje. Trump está afirmando abiertamente el control de EE. UU. Los aliados se están alineando. Los rivales están gritando soberanía. Machado está apresurándose a cerrar la narrativa antes de que el futuro de Venezuela se negocie sin los venezolanos. Predicción: esto acelera las batallas por el reconocimiento. Espera resistencia de Europa, miradas de desprecio desde Oslo, y aplausos entusiastas de las capitales alineadas con Trump. El premio se convierte en un accesorio en una guerra de legitimidad más amplia. Esto no se trata de medallas. Se trata de quién puede decir que esto fue justicia -y quién queda fuera del final.