Desde este punto de vista, publicar en Twitter es un proceso de retroalimentación positiva. Tu contenido público interactuará en tiempo real con otros, los datos generados por esa interacción mejorarán aún más la claridad de tu modelo y la precisión de tus acciones, y la retroalimentación fomentará nuevos pensamientos y registros, formando un ciclo cerrado. A largo plazo, tu modelo personal seguirá evolucionando y mejorando.