Un nuevo año comienza, y el mercado está exactamente donde siempre está. En movimiento. Sin preocuparse por tu pasado. Las pérdidas no te descalifican. Tampoco las ganancias. Solo el apego lo hace. Si puedes seguir tus reglas, escuchar al precio en lugar de a la emoción, y soltar la necesidad de forzar resultados, el proceso se encarga del resto. La gente dice que las oportunidades se han ido. Dicen esto cada año. Y cada año, el mercado les demuestra que están equivocados. ¡Buena suerte!