La lógica es muy simple: se ha detenido el proceso de desdolarización de los regímenes antiamericanos, representados por Venezuela, que previamente ya había solicitado formalmente unirse al sistema BRICS. Si su petróleo comienza a liquidarse en yuanes a través de BRICS Pay, podría desencadenar una reacción en cadena en países ricos en recursos como Brasil, Argentina, Chile y Perú. Ellos venderían directamente sus recursos a China en yuanes, y China, a su vez, exportaría productos industriales también en yuanes, lo que haría que el dólar fuera gradualmente expulsado del ciclo económico. Por lo tanto, es normal que este tipo de acciones, que ocurren en el patio trasero de Estados Unidos, no sean permitidas. Tras esta batalla, la credibilidad del dólar ha recibido el respaldo de las mayores reservas de petróleo del mundo, lo que ha aumentado la cuota de mercado del dólar, por lo que el aumento de los activos en dólares es comprensible.