Si estás en el ámbito académico y piensas en convertirte en emprendedor, aquí hay algunas lecciones que aprendí al hacer la transición de profesor de matemáticas a emprendedor, cofundador y CEO. Algunos hábitos académicos te darán una ventaja como fundador. Otros te frenarán. Aquí está mi lista de lo que deberías llevarte de tu trabajo en la academia y lo que deberías dejar atrás: 1. Tenacidad (tómala, tanto como puedas): Los investigadores suelen tener mucha tenacidad, y te servirá bien como emprendedor. Te enfrentarás a desafíos, dudas, contratiempos, retrasos, errores y los problemas ocasionales que no pensaste que tendrías. Hay muchos momentos felices, pero para los que mencioné anteriormente, necesitarás tenacidad. Mucha. 2. Visión (tómala) - Necesitarás asegurarte de que tu visión esté clara para ti, antes de poder convencer a otros. Puede que algunas cosas te parezcan obvias, y otros no las vean. StarkWare y yo no tuvimos dudas de que los ZK-STARKs son la mejor tecnología para blockchain, incluso cuando otros lo dudaban. Nuestra visión era clara, así que continuamos construyendo, abogando y convenciendo a otros. Ahora es consenso. Toma tiempo convencer al mundo de que TU visión es la visión correcta, así que asegúrate de entenderla y creer en ella (de lo contrario, podrías ser influenciado por los que dudan). Necesitarás abogar por tu visión una y otra vez. No puedes hacer eso si no estás convencido. 3. Prestigio (tómalo) - Tus logros académicos te darán mucho crédito con inversores, capitalistas de riesgo, líderes de la industria y te ayudarán a contratar a los primeros miembros del equipo. Tu prestigio académico es un indicador de tu talento, diligencia y tenacidad. 4. Modo torre de marfil (déjalo atrás) - Los académicos hacen *solo* lo que son buenos y generalmente solo lo que les gusta (investigación, innovaciones científicas, expandiendo su campo en nuevas direcciones y a nuevos horizontes). Como emprendedor, tendrás que aprender a gestionar todo: finanzas, desarrollo de negocios, marketing, recursos humanos, gestión. Tendrás mucho que aprender y hacer, así que prepárate para salir de tu zona de confort. 5. Trabajar solo (déjalo) - Los académicos trabajan solos. Hablan con muy pocos de sus amigos, lo que lleva a sesgos de confirmación. Como emprendedor, necesitas buscar retroalimentación, mucha. Esta retroalimentación puede ser dolorosa a veces. Pero tendrás que abrazarla y seguir buscándola. 6. Botas en el barro (necesitarás comprar botas) - Fuera del mundo académico, serás juzgado como cualquier otro emprendedor. Necesitarás trabajar duro para convencer a la gente. Enfrentarás críticas brutales si no cumples. Esta es la parte de las botas en el barro. Es parte del viaje y no hay atajos. Prepárate. EL FIN