Los NFTs y el Cryptoart vinieron a ‘democratizar el mundo del arte’… Se convirtió en una dictadura, donde unos pocos que nunca estuvieron al tanto de nuestro trabajo dictan e imponen con dinero qué es qué y quién es quién, borrando contribuciones y trayectorias anteriores y empujando a los creadores originales a inventar (de nuevo) una nueva narrativa que se basa puramente en el dinero, no en el arte. Es absolutamente normal que artistas y coleccionistas legítimos y profesionales estén dejando/dejaron el espacio. Iniciamos una cultura de la que ahora no somos parte. ¿Cómo podemos confiar en un espacio así? No esperes “adopción masiva”, todo lo contrario: más artistas y coleccionistas legítimos abandonarán esta “cultura”. Qué desperdicio…