A veces me pellizco. No merezco esta vida. No sabía nada sobre finanzas. Escuelas públicas. Padres que trabajaban sin parar. Escuela de fiesta para la universidad. Pero mi familia me enseñó sobre el trabajo duro, Dios, la responsabilidad y nunca rendirse. No tiene sentido, excepto por la gracia de Dios. Agradecido.