Pregunta honesta: ¿ha funcionado alguna vez el cambio de régimen impuesto por EE. UU. – incluso la eliminación de dictadores brutales – a largo plazo para la población? Alemania y Japón son los únicos ejemplos reales, y requirieron una guerra total, rendición incondicional, décadas de ocupación y una reconstrucción masiva. Nada parecido a las intervenciones modernas. Irán, Guatemala, Chile, Irak, Libia, Afganistán – diferentes épocas, mismo resultado: inestabilidad, violencia, soberanía perdida y décadas de repercusiones. Eliminar a un mal líder no construye legitimidad. Generalmente destruye lo poco que existe. La historia sugiere una dura verdad: incluso cuando el dictador merece irse, el cambio de régimen impuesto externamente casi nunca deja a la gente común en una mejor situación. Eso no es ideología – es el historial.