Leyendo sobre la invasión de Panamá en 1989, me encontré con este detalle ligeramente surrealista. Las fuerzas de operaciones psicológicas de EE. UU. bombardearon la embajada del Vaticano con música a alto volumen para sacar a Noriega. George HW Bush pensó que era "irritante y mezquino" y les dijo que pararan.