Es una locura. Siempre hay alguien mejor, más rico. Aunque la perfección es imposible, aún vale la pena perseguirla. Ese viaje es nuestra oportunidad para crecer. Y cuando te das cuenta de que el dinero no es más que una herramienta, puedes darle significado. Así que úsalo para crear bondad. Sigue esforzándote.