Conoce a Jad Issa, un hombre nacido con síndrome de Down que, contra todo pronóstico, crió a su hijo Sader Issa en Siria con amor y determinación. Mientras muchos dudaban de lo que era posible, Jad trabajó duro en un molino de trigo local y ahorró dinero para apoyar la educación de su hijo. Sader, inspirado por la fe inquebrantable y el apoyo de su padre, estudió odontología, convirtiéndose en doctor y demostrando que el amor, la dedicación y el apoyo marcan la diferencia.