La riqueza se captura a través de hábitos. El rico compra activos, el pobre compra pasivos. El rico lleva una marca, el pobre lleva el logo. El rico cultiva sabiduría, el pobre colecciona aprobación. El rico planea en décadas, el pobre vive en plazos. El rico compra oro, el pobre lo lleva puesto. El rico cena, el pobre lo graba.