Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania estaba en un estado catastrófico, pero eso no les impidió levantarse en solo unas pocas décadas. Si eso hubiera sucedido en un país africano, habría servido como una justificación eterna para su bajo rendimiento. El nivel de vida de un país depende de las capacidades de las personas que viven allí. Si ciertos países siguen siendo agujeros de mierda, no es culpa de los europeos, sino de las poblaciones que los habitan.