Los investigadores descubrieron un phishing enviado a través de la función de correo electrónico integrada de Google Cloud. Los correos electrónicos provenían de google[.]com, no de dominios falsificados, lo que los hacía más difíciles de detectar. Los clics pasaron por páginas alojadas en Google antes de robar las credenciales de inicio de sesión de Microsoft. 🔗 Leer →