En los últimos seis meses, la frecuencia con la que abro Instagram debería ser mucho mayor que la de WeChat Moments. Las comparticiones de mis amigos en Instagram son muy vívidas, y hay una sensación de que, además del trabajo, la vida de todos tiene muchas facetas. Como compartidor, el formato de story, que es una forma de compartir muy ligera, en realidad puede despertar más el deseo de compartir. Así que me doy cuenta de que en la vida hay muchos momentos que valen la pena ser registrados.