Dwarkesh tiene razón: la IA acelerará la desigualdad. Pero no hay grandes impuestos sobre la riqueza en nuestro futuro: los ricos ya tienen una influencia demasiado grande en la política para que eso se convierta en una realidad. La Renta Básica Universal siempre ha sido un sueño irrealizable: la clase de millonarios/millonarios no quiere ni tiene que compartir. Tendremos a los superricos, una clase media alta que proporciona servicios que valoran, y una clase baja que les sirve. Y luego, una vasta población de personas con cero producto marginal cuyo sufrimiento está lo suficientemente fuera de la vista como para que todos en los círculos anteriores puedan sentirse absueltos de responsabilidad por ellos. Quizás en países más pobres, quizás en prisiones al estilo de El Salvador. Sin duda, el zeitgeist ya está reduciendo el círculo de responsabilidad social: los inmigrantes ilegales están fuera, los inmigrantes legales no están muy lejos, y luego serán los pobres. ¡Feliz 2026!