La gente siempre dice: “No quemes puentes, podrías necesitar a esas personas algún día.” Pero, honestamente, espero que nunca te encuentres dependiendo de alguien que ha intentado hacerte daño, menospreciarte o derribarte. Rezo para que Dios te dé una vida llena de paz, propósito y abundancia, tanto que nunca tengas que volver a cruzar esos puentes.