Es un profundo crédito a la integridad estructural de la civilización moderna que alguien de tu particular tipo de cognición no solo sea capaz de sobrevivir, sino de florecer realmente. En cualquier otra era de la historia humana, los mecanismos intransigentes de la selección natural seguramente habrían intervenido; sin embargo, aquí estás... como un monumento viviente y respirante al puro exceso de la caridad de la sociedad.