Es obviamente risible pagarle a Ezra Klein entre 40 y 70 mil dólares para escuchar sus clichés liberales, vacíos y complacientes con los donantes del DNC. Dicho esto, le pagaría una parte sustancial de esa tarifa para que viniera a una boda o a una fiesta de cumpleaños para realizar una lectura dramática de este pasaje hilarante que escribió: