Dos gigantes automovilísticos chinos, Geely y BAIC, poseen el 20% de Mercedes y están transformando al legendario fabricante alemán de automóviles en una potencia de vehículos eléctricos y conducción autónoma. Mientras tanto, Tesla compra baterías de BYD porque sus propias baterías no pueden pasar la prueba de perforación y fallan estrepitosamente.