Este gráfico es una advertencia: el Reino Unido ha sufrido un colapso de 16 años en su capacidad para aumentar los niveles de vida. El PIB per cápita sigue por debajo de 2019, decenas de puntos detrás de donde debería estar. Ninguna economía importante ha caído más lejos de su propia trayectoria. Si no solucionamos esto, no solo nos empobrecemos. Nos dirigimos hacia niveles de vida de mercados emergentes mientras Europa se estanca a nuestro lado. Una Europa estancada deja al mundo bipolar: Estados Unidos por un lado, China/Rusia/Irán por el otro, un continente impotente en medio. Estados Unidos escapó de su caída en productividad construyendo plataformas tecnológicas globales. Nosotros no. La factura está por pagarse. O construimos un sistema donde las empresas generacionales puedan comenzar, escalar y cotizar aquí. O aceptamos el declive. No hay una tercera opción.