¿Sabes cuándo se dio cuenta el caballo de que iba a "quedarse sin trabajo"? La respuesta es: nunca. El motor tardó 200 años, avanzando solo un 20% cada 10 años. Durante los primeros 120 años, los caballos casi no se vieron afectados. Luego, en los siguientes 20 años, el 90% de los caballos en Estados Unidos desaparecieron. La curva tecnológica es suave, la curva del destino es abrupta. Hoy en día, al ver la IA, es muy probable que aún estemos en esa etapa en la que "el caballo no siente nada".