Una nueva vacuna que podría atacar todas las formas de cáncer está en ensayos humanos. A diferencia de las vacunas tradicionales, que entrenan al cuerpo para prevenir infecciones, las vacunas contra el cáncer están diseñadas para hacer algo mucho más difícil: movilizar el sistema inmunológico para reconocer y destruir tumores que ya están creciendo en el cuerpo, al mismo tiempo que ayudan a prevenir que los cánceres regresen. El desafío siempre ha sido que la mayoría de las vacunas contra el cáncer necesitan ser adaptadas a cada paciente, lo que puede llevar meses en prepararse, un tiempo que muchos pacientes con cáncer simplemente no tienen. La idea es simple pero revolucionaria: darle un reinicio al sistema inmunológico, para que pueda ver y luchar contra el cáncer de manera más efectiva. El trabajo aún está en sus primeras etapas, y quedan preguntas sobre la seguridad, la dosificación y los efectos a largo plazo. Pero los ensayos en humanos ya están en marcha, probando el enfoque en pacientes con cánceres recurrentes de cerebro y huesos.