Solo hace unas semanas, la Marina de los EE. UU. y la Guardia Costera estaban persiguiendo a petroleros sancionados afiliados a Rusia e Irán por todo el mundo, interceptándolos, abordándolos y, en algunos casos, confiscándolos para los Estados Unidos. Ahora, la Administración Trump está considerando eliminar las sanciones impuestas a estos mismos buques, permitiéndoles seguir generando ingresos para los regímenes de Moscú y Teherán.