La vigilancia por parte de la IA es un problema. No durmamos en la vigilancia de la IA. Los mandatos legislativos que obligan a las empresas a rastrear a los usuarios, almacenar su información y compartir esa información con terceros son extremadamente problemáticos. Las enmiendas 1, 3 y 4 no fueron errores de redacción, sino más bien una afirmación de que ciertos espacios físicos y mentales deben permanecer fuera de límites.