Los aranceles son como magia. Llevan a las personas a comprar productos estadounidenses, sin aumentar el precio de los bienes extranjeros, y también generan enormes ingresos de los extranjeros. Financia el cuidado infantil, la reducción del déficit y los reembolsos de aranceles, y huelen bien. -- La Reserva Federal de Nueva York* * Este mensaje aprobado por las Comunicaciones de la Casa Blanca