Vaya, vaya, vaya... Primero, el tirador fue misteriosamente buscado en Google en Washington, DC horas antes del ataque. Ahora, un miembro de la Guardia Nacional objetivo en el mismo incidente fue buscado en Google en Israel días antes del tiroteo. Dos nombres distintos. Dos países distintos. Dos registros antes de la violencia. Si estos datos coinciden con lo que parecen... La historia que se está contando al público está a punto de desmoronarse. Habrá más información.