⭕️ Rob Malley afirma que décadas de gestión estadounidense sobre el "proceso de paz" dejaron tanto a israelíes como a palestinos en peor situación, calificando la trayectoria de las últimas tres décadas como una "gran acusación" contra el liderazgo estadounidense. Malley afirma que el papel de Washington "distorsionó el campo de juego", permitiendo una expansión masiva de asentamientos israelíes, demoliciones y un aumento de la violencia mientras afirmaba mediar. Afirma que Estados Unidos entró en el proceso con un profundo sesgo estructural, cultural, estratégica y políticamente alineado con Israel. Incluso cuando los funcionarios estadounidenses creían que actuaban de buena fe, dice, consideraban las modestas propuestas israelíes como "concesiones monumentales" y esperaban que los palestinos aceptaran mucho menos que sus derechos. Malley añade que sin el apoyo militar estadounidense, "Israel no habría podido hacer lo que hizo."